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Despedida de Managua

Regresan tras una breve estancia nuestros paisanos Manolo y Carmelo que han pasado unos dias en Managua, antes nos han enviado nuevas fotos e historias

¡Los niños van al centro comercial!

Hoy martes de 30 Agosto hemos podido estar con aquellos niños que han recibido una ayuda extra desde El Padul. Con el dinero que se les ha enviado los hemos llevado a un centro comercial de Managua para poder comprarle ropa y calzado. No os imaginas las caras de estos niños al entrar, pues es la primera vez que visitan unas instalaciones de este tipo. Algunos de ellos ya tienen incluso 15 años.
Nos gustaría que imaginaseis por un momento esa particular alegría que han manifestado, sonrientes, pero muy humildes, sabiendo que si se iban a por las prendas más caras entonces no podrían comprar mas cosas. Ellos saben que no pueden tener lo que quieren, y quizá por eso es por lo que han sabido aprovechar muy bien el dinero para cosas verdaderamente útiles.
Después de estar con ellos mas de dos horas se les ha comprado con el poco dinero que les sobraba una buena cena, pollo con patatas fritas, con bebida y otros alimentos que han sido servidos en casa de Doña Rosa Maria.
Desde aquí, desde Managua, queremos decirles a esas personas que les han mandado el dinero directo, que muchas gracias por todo, y gracias a ellos también por haber sido nosotros testigos de lo acontecido.

Una historia real de…
Jessica Suárez Múgica

A la mamá de Jessica la hallaron metida en un saco, ahogada y violada a los 24 años de edad, cuando Jessica contaba con 4 años. En un primer momento se pensaron que se trataba de una prostituta, después se descubrió de que había sido de abusada por un grupo de drogados. Su papa lo abandonó desde jovencita a ella y a sus dos hermanos y han sido criados por una tía abuela de ellos. Su hermana mayor es huelepega y consume crack por las calles del mercado oriental. Por otra parte Jessica no asiste regularmente a las clases ya que tiene que quedarse cuidando la casa y haciendo las tareas del hogar. Tampoco su tía abuela apuesta por su educación.

Aun así, asiste a clase cuando puede y está agradecida a su tío Antonio Moreno Molina por el apoyo que le muestra a ella y a su familia.


Juan Carlos Espinosa

Juan Carlos vive, desde que nació, junto a su mamá su abuela y dos hermanos debajo de un árbol. Su papa les abandonó apenas nacieron los hijos y desde entonces no sabe nada de él. El árbol le cobija del fuerte sol que cae sobre este país y le preserva en temporales de viento, pero cuando llega la época de lluvias, como ahora, tienen que ir a refugiarse a la techumbre de un comercio cercano. Beben agua en un chorrito cercano, de sabe quien su procedencia, y en él se duchaba cuando era pequeño, pero ahora, mas mayor le da vergüenza que lo vea la gente que pasa por la calle y por lo que no se asea adecuadamente. Su mamá trabaja lavando coches en un parking y la abuelita tiene una carreta en la que vende chucherias. El dinero tan solo le da para salir adelante y no siempre.
Por la forma de vida de Juan Carlos, lleva una conducta absentista, ya que le da vergüenza llegar mal vestido y sucio al centro escolar. Hoy, en nuestro ultimo día, tuvimos la oportunidad de conocerlo. Llegó desarrapado y mal calzado, rápidamente doña Olimpida y doña Rosa Maria le procuraron ropa y zapatos además de una ducha.


Todo esto es posible gracias a la existencia de personas como Juan Martín Urquizar que son capaces de apadrinar a niños como Juan Carlos de una forma desinteresada.



Wilmer Ampie

Wilmer fue abandonado en el mercado oriental por su mamá alcohólica dentro de una cajita de cartón cuando tan solo era un bebé. En dicha cajita vivió los primeros meses de su vida, ya que los vecinos le aportaban la comidita pero ninguno se hacia cargo de él, como si fuera un perrito, pero ninguno se decidía a recogerlo en su casa. Un día pasó una viejecita y le dio tanta pena que decidió recogerlo y encargarse de Wilmer. Desde entonces esta mujer hace de padre y madre de él. Cuando contaba con una corta edad esta señora acudió a las manos de doña Olimpida buscando ayuda para la alimentación y educación de su hijo adoptado. Son ya casi 10 a;os los que lleva en la escuela Primaria El Padul. Allí recibe comida, educación y ante todo mucho cariño.

Wilmer está muy agradecido a su tio de España José Duarte Rejón, ya que gracias a su apoyo y colaboración hoy est’a en cuarto grado de primaria y puede pensar en un futuro digno por el que luchar.

Desde Managua: Manolo y Carmelo


Nuestra despedida. 31/08/2005

Hoy ha sido un día un poco diferente a los demás. Cuando llegamos al colegio esta mañana nos hemos encontrado con una fiesta sorpresa para nosotros. Todo lo han ido preparando sin que nosotros nos enterásemos. Tras una serie de discursos realizados por los docentes y demás personal, como Rosa Maria y Olímpida, hemos podido gozar de las actuaciones de estos pequeñajos con sus bailes populares. Además hemos contado con la actuación de Rosa Maria, amenizándonos con la canción de “Granada”.
Todo el acto ha sido muy emotivo, y os aseguramos que el trabajo que se viene realizando desde El Padul y desde aquí , desde Managua, es fruto de la confianza y la seguridad que se mantienen para realizar este gran proyecto.
Os instamos a que sigáis adelante con vuestros apadrinamientos y deciros que todo esta saliendo muy bien, y estos niños lo necesitan.
Por otra parte os podemos decir que ya hemos adquirido otras dos máquinas para el taller de carpintería y que el sueño se esta haciendo poco a poco realidad.

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